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Enfermedades venosas

Insuficiencia venosa crónica, várices y arañitas

¿Cómo se puede sentir?

Piernas pesadas o cansadas, sobre todo al final del día o con calor

Calambres nocturnos que no tienen otra explicación

Tobillos o piernas que se hinchan con el paso de las horas

Venas gruesas y abultadas, o arañitas rojizas o azuladas visibles

Picazón o sensación rara en la piel alrededor de las venas

En etapas más avanzadas: cambios en la piel o heridas que no cierran

Úlceras venosas

¿Cómo se puede sentir?

Herida abierta en la parte baja de la pierna o el tobillo que lleva semanas o meses sin cerrar

Dolor o ardor constante en la zona

Piel alrededor endurecida, con tono marrón o rojizo

Hinchazón persistente, especialmente al final del día

Secreción de la herida, puede ser señal de infección

Enfermedades venosas

Enfermedad arterial crónica

¿Cómo se puede sentir?

Piernas que se cansan rápido al caminar, incluso distancias cortas

Pies o piernas fríos sin importar la temperatura

Heridas en los pies que tardan mucho en sanar o no sanan

Piel en las piernas que se ve brillante, pálida o sin vellos

Dolor en las piernas que mejora cuando te sientas o te detienes

Claudicación intermitente

¿Cómo se puede sentir?

Dolor o calambre en la pantorrilla, el muslo o el glúteo al caminar

El dolor desaparece rápido cuando te detienes a descansar

La distancia que caminas sin dolor se va haciendo más corta con el tiempo

Piernas que se sienten débiles o fatigadas al hacer cualquier esfuerzo

Piel más pálida o fría al caminar

Enfermedad carotídea

¿Cómo se puede sentir?

Episodio repentino de debilidad en un brazo, una pierna o un lado de la cara

Dificultad para hablar o para entender lo que te dicen, aunque sea por unos minutos

Pérdida brusca de visión en un ojo, aunque haya durado muy poco

Mareo intenso o pérdida del equilibrio sin causa aparente

Muchas veces: ningún síntoma, se detecta en valoración preventiva

Enfermedad cerebrovascular

¿Cómo se puede sentir?

Debilidad o parálisis repentina en un lado del cuerpo, cara, brazo o pierna

Dificultad para hablar, para entender o para encontrar las palabras

Visión borrosa o pérdida de visión repentina

Confusión o desorientación que aparece de la nada

Dolor de cabeza muy intenso y repentino, diferente a cualquier dolor de cabeza anterior

Pérdida del equilibrio o dificultad para caminar de forma súbita

Aneurismas de aorta

¿Cómo se puede sentir?

En la mayoría de los casos no hay síntomas: se descubre en un control de rutina

Dolor sordo o pulsátil en el abdomen o la espalda baja (cuando ya es grande)

Sensación de latido fuerte en el abdomen

Dolor intenso y repentino en abdomen o espalda, señal de ruptura, requiere urgencia inmediata

Enfermedad renovascular

¿Cómo se puede sentir?

Hipertensión arterial que no se controla bien a pesar de tomar varios medicamentos

Deterioro progresivo de la función renal sin causa clara

Dolor en el abdomen o en el costado

Hinchazón o cambios al orinar en casos con insuficiencia renal asociada

Síndrome de opérculo torácico

¿Cómo se puede sentir?

Dolor en el cuello, el hombro, el pecho o el brazo que no mejora con tratamientos habituales

Hormigueo o entumecimiento en el brazo o los dedos

Debilidad en el brazo, especialmente al mantenerlo levantado

Hinchazón o cambio de color en el brazo (si hay compresión vascular)

Enfermedad de Raynaud

¿Cómo se puede sentir?

Dedos que cambian de color ante el frío o una situación estresante: blancos, luego azules, luego rojos

Sensación de frío y entumecimiento que aparece de forma brusca

Hormigueo o dolor leve al recuperar la circulación

Afecta principalmente los dedos de las manos, pero también puede aparecer en pies, orejas o nariz

Pie diabético

¿Cómo se puede sentir?

Heridas o úlceras en los pies que no duelen o que no cicatrizan después de semanas

Infecciones con enrojecimiento, calor o secreción en los pies

Pies que siempre están fríos o que cambian de color

Pérdida progresiva de sensibilidad o sensación de entumecimiento

Resequedad, grietas o cambios en la textura de la piel de los pies

Enfermedades venosas

Linfedema

¿Cómo se puede sentir?

Una extremidad que se fue hinchando poco a poco y no vuelve a su tamaño normal

Sensación de pesadez o tensión que empeora a lo largo del día

Piel que se siente más gruesa, estirada o con textura diferente a la habitual

Infecciones frecuentes en la zona, erisipela o celulitis que vuelven a aparecer

Dificultad para usar la ropa o los zapatos de siempre

Malformaciones vasculares

¿Cómo se puede sentir?

Manchas, dilataciones o estructuras vasculares visibles en la piel desde la infancia

Hinchazón o abultamiento localizado en alguna zona del cuerpo

Dolor o sensación de calor en la zona afectada

Cambios en el color o la textura de la piel sobre la lesión

En algunos casos, dificultad funcional en la extremidad u órgano afectado

Enfermedades venosas

Anticoagulación

Señales de alerta que requieren consulta urgente

Sangrado que no se detiene ante un corte pequeño

Moretones que aparecen sin haber tenido un golpe

Sangrado nasal o de encías frecuente y sin causa

Pierna hinchada de repente con dolor, posible coágulo

Dificultad para respirar o dolor en el pecho

Síndrome Antifosfolípidos (SAF)

¿Cómo se puede sentir?

Trombosis en venas o arterias sin un factor desencadenante claro

Pérdidas recurrentes de embarazo, preeclampsia o parto prematuro sin explicación

Nivel bajo de plaquetas en los análisis de sangre

Piel con aspecto moteado o con manchas violáceas (livedo reticularis)

ACV en personas jóvenes sin otros factores de riesgo cardiovascular

Trombosis venosa superficial y trombosis venosa profunda

¿Cómo se puede sentir?

TVS: Dolor localizado a lo largo de una vena en la pierna

TVS: Enrojecimiento y calor en la zona afectada

TVS: Vena inflamada, dura y sensible al tocarse

TVP: Hinchazón repentina en una pierna, generalmente solo una

TVP: Dolor o presión en la pantorrilla, especialmente al caminar o al doblar el pie

TVP: Piel con tonos rojizos o con un tono azulado

TVP: Sensación de calor en la extremidad afectada

Tromboembolismo pulmonar (TEP)

¿Cómo se puede sentir?

Dificultad para respirar que aparece de repente, incluso en reposo

Dolor en el pecho que empeora al respirar profundo

Corazón que late muy rápido sin causa aparente

Mareo, sensación de desmayo o debilidad repentina

Una pierna hinchada y dolorosa al mismo tiempo

En casos graves: tos con sangre

Trombofilias

¿Cómo se puede sentir?

Trombosis venosa profunda antes de los 45 años sin un factor desencadenante claro

Más de un episodio de trombosis a lo largo de la vida

Pérdidas recurrentes de embarazo sin explicación

Antecedentes familiares de trombosis a edades tempranas

ACV siendo joven y sin factores de riesgo cardiovascular

Trombosis en lugares inusuales: venas del abdomen, del hígado o del cerebro